lunes, septiembre 07, 2026

Revelaciones

"Sucederá también con el reino de los cielos como con un hombre que, estando a punto de irse a otro país, llamó a sus empleados y les encargó que le cuidaran su dinero. A uno de ellos le entregó cinco mil monedas, a otro dos mil y a otro mil: a cada uno según su capacidad. Entonces se fue de viaje. El empleado que recibió las cinco mil monedas hizo negocio con el dinero y ganó otras cinco mil monedas, el mismo modo, el que recibió dos mil ganó otras dos mil. Pero el que recibió mil fue y escondió el dinero de su jefe en un hoyo que hizo en la tierra."

Mateo 25:14-30

Estaba yo parado esperando el micro. Era sábado

Un señor estaba junto a mi en la parada del micro y me dijo: joven, disculpe que lo moleste, pero me acaban de asaltar y me quitaron mi camioneta y mi mercancia. Y no tengo como regresarme a mi pueblo. Viene mi hija conmigo, préstame lo qué usted pueda, para juntar para mí camión.

Yo le di 400 pesos que traía... El señor se hizo más rogón y me dijo si no tenía un poco más... termine dándole 600 pesos que era todo lo que traía... Bueno en realidad yo traía como 100 pesos adicionales, que no le di.

Entre los 400 y los 200 pesos adicionales una señora que también estaba allí me dijo: personas cómo usted ya no hay. En total le di 600 pesos, en esa época era la tercera parte de mi quincena.

El señor me dijo que apenas llegara a su pueblo me los iba a devolver, me dio su teléfono y su nombre.

Le hable al día siguiente y al siguiente y hoy, veinte años después no me ha regresado ese dinero. Pero me di cuenta de ello sólo tres días después de que le di el dinero, es decir, SÍ le creí, al menos por esos tres días pensé que en verdad me lo iba a regresar, !caray!, era un hombre desesperado porque lo habían asaltado, hasta llevaba a su hija, además había otra mujer parada allí también . Sentí que me habían visto la cara, ese hombre, su supuesta hija y la otra mujer me habían visto la cara de pendejo y me sentí mal.

En otra ocasión, iba yo viajando en el metro, recuerdo que era la estación Copilco y un hombre robusto, moreno, con una barba de 3 o 4 días se subió al vagón del metro. *Llorando* nos dijo que su hijo había muerto, que estaba en el SEMEFO (servicio médico forense) y que no tenía dinero para reclamar el cuerpo de su pobre hijo... en ese entonces todavía era "estudihambre" y le dí 20 pesos, era lo de toda una semana de viajes en el metro para ir a la universidad.

Lo extraño es que una semana después volví a ver a ese hombre en el metro, el mismo de hacía una semana, con el mismo discurso de su hijito en el SEMEFO. NO, ya no le di dinero.

Siempre me he preguntado por qué hay gente así, qué me ve la cara de pendejo. Por qué, si ellos pueden trabajar, estudiar, esforzarse o lo que sea, ¿por qué eligen aprovecharse de otras personas?, ¿a caso no les da vergüenza o pena de hacer eso?

Hoy me di cuenta que esas personas no hacen eso por maldad por ser aprovechados (unos tal vez si), lo hacen porque en verdad lo necesitan, están tan desesperados que piensan que no pueden o no saben o no conocen como hacer otra cosa.

Pero más aún, me doy cuenta de que yo estoy "del otro lado" de las personas que pueden ayudar y no de ese lado que lo necesitan

Y que Dios nos ayuda a todos, a todos.

Me siento, quizá, un poco decepcionado. Pero como decía mi abuela Dios da y Dios quita. A mi me ha dado mucho.

Eso me recuerda la parabola de Jesús que cite en la epígrafe : "...El primer siervo invierte el dinero y gana otros cinco talentos. El segundo siervo hace lo mismo y gana otros dos talentos. El tercer siervo cava un hoyo en la tierra y esconde el dinero por miedo.

El amo vuelve y pide cuentas. Elogia al primero y al segundo como "siervos buenos y fieles" por duplicar lo recibido y los premia con mayores responsabilidades. Reprende al tercero por ser perezoso y por no haber invertido el dinero, al menos, en el banco para generar intereses. Al siervo inútil le quitan su único talento y se lo dan al que tiene diez, siendo echado fuera. "

viernes, mayo 01, 2026

Nostalgia de fin de siglo

"Y es que es la nostalgia
De fin de siglo
Y todo el mundo quisiera
El tiempo poder regresar
Y revivir los recuerdos
Y los buenos tiempos"
-Alejandro Lora-

Ha sido el año más, yo diría, fructífero, de mi vida, después del año más difícil de mi vida.  Recuerdo que hace muchos años estaba planeando la cena de fin de año con la FEFA, me acababa de comprar mi primer automovil (el puma negro, un cavalier del año 98), al día de hoy acabe el primer semestre de una maestría, acabo de mudarme a una nueva casa que es mía. En verdad estoy bien, con Dios, conmigo mismo. Estoy vivo. Recuerdo esa canción del TRI. de la cual coloque una epígrafe en este post. Siempre hay una nostalgia acerca de lo que consideremos como un pasado mejor. A ese respecto creo que Ernesto Sabato tiene razón cuando dice que "Todo tiempo pasado fue peor", y parecen esas dos posturas son diferentes, opuestas. Pero creo que ambas son correctas aunque no lo parece, lo que quiero decir es que por una parte preferimos elegir lo bueno del pasado. Eso nos hace valorar y darnos cuenta de lo que nos hizo felices, pero desde otra perspectiva, nos ata, nos condena a querer que las cosas sean siempre igual. 

Entender, del mismo modo, que "todo lo pasado fue peor" (cómo dice Sabato), significa que una parte de nosotros está dispuesta a vivir experiencias nuevas, lejos de ese pasado que quizá no nos trajo felicidad o infelicidad, es decir, no vivir atrapados o condenados a lo mismo del pasado, por muy bueno o malo que eso sea.

Hace unos días fui, otra vez a La Habana. Algunas veces he ido allí, al menos tres en el último año. Una vez fui con Ruth, mi amiga de la facultad y la carrera. Recordamos los "viejos" tiempos, sobre todo ese viaje fantástico a Acapulco (siempre Acapulco), dónde fuimos trece personas, uno de los tantos viajes a ese lugar. Siempre procuro regresar a la Habana (el café, no la ciudad), cómo bien dice Joaquín: al lugar al que fuiste feliz, no deberías tratar de volver. Y es verdad, la nostalgia nos hace regresar a esos lugares donde dejamos una parte de nosotros mismos, no por el lugar, sino por el significado. Yo sé que ese lugar no es el mismo, yo no soy el mismo, nada es lo mismo. Y, sin embargo, sí soy y es lo mismo. No, no soy el único que piensa esto, ya lo dijo Heráclito: "Nadie se baña dos veces en el mismo rio"

Es algo complicado para mí. Entiendo cuando Sabato escribe que todo tiempo pesado fue peor, porque de ese modo el futuro definitivamente es mejor. Esa es, desde mi perspectiva, la mejor manera de ser positivo (aunque parezca lo contrario), sin estar atado al pasado. No es correcto decir (así lo pienso yo): todo tiempo pasado fue mejor. Y parece que yo mismo lo hago, en muchos aspectos me aferró a ese pasado, y quizá si me aferro de él, simplemente procuro no olvidarlo, de allá vengo, allá no quiero regresar, pero allá soy yo mismo. Creo que tengo que aprender de esas técnicas orientales acerca de aprender a soltar...

Me refiero a que cuando tenía veinte años, yo me sentía un poco como Bukowsky, es decir "desesperado" un poco como Rimbaud y Kierkegaard, eso que se resume en la frase  "Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver"1

Cuando uno es joven y no percibe o no entiende cual es el otro extremo de todo (de la vida quiero decir, es decir la muerte), vivir en busca del futuro, a la expectativa de algo mejor (porque no creo que nadie viva esperado algo malo) En ese sentido todos (yo creo que todos) vivimos de manera intrépida, audaz, sin embargo a la vuelta de unos años todos (de nuevo es lo que yo creo) vivimos extrañando lo bueno del pasado, esperando volver a vivir eso bueno. Es allí donde radica lo trágico, esperemos vivir lo mismo, del mismo modo, incluso lo malo (no lo percibimos pero así es). 

Después de toda la enfermedad y recuperación que atravesé, he tenido que juntar las piezas rotas de mi propia vida, amigos, maestros, familia, lugares, momentos. 

Es cómo si una bomba hubiera estallado dentro de mi. Y ahora tengo que juntar las piezas rotas y dispersas. Pero los huecos, las ausencias que nunca van a ser llenadas, también son una lección y, a la vez, una oportunidad. La oportunidad de reconstruir mi vida sin estar amarrado a mi mismo, ojalá pueda utiilizar esa técnica llamada kintsugi2

Me doy cuenta que escribo con la técnica del rompecabezas, es decir, empiezo con una idea, una pieza y voy juntando ideas que ser parecen, al final no se si es de lo que quería hablar desde el principio, pero no importa, este es el resultado de ese rompecabezas. Ya lo he dicho varias veces: hay ficciones muy profundas....
 

1 (en inglés: Live fast, die young, leave a good-looking corpse) es una frase icónica de la cultura pop, erróneamente atribuida a James Dean. En realidad, fue pronunciada por el actor John Derek en la película de 1949 Llamad a cualquier puerta (Knock on Any Door).

2 El kintsugi (金継ぎ, unión con oro) es un arte japonés tradicional que repara cerámica rota utilizando laca urushi mezclada con polvo de oro, plata o platino. En lugar de ocultar las fracturas, esta técnica resalta las cicatrices, convirtiendo el objeto en una pieza más bella, resistente y única 


domingo, octubre 05, 2025

Camino a Oaxaca

Viernes 3 de febrero de 2023

 

“Dicen que arriba del cerro,

Hay un mundo diferente

Dónde no llora la gente

Dónde no hay pena y lamento”

-Rubén Luengas- (Orquesta Pasatono)

 

 

I Tierra Blanca

(En memoria del miércoles 02 de marzo de 2022)

 

No volverás,

te has ido al silencio,

a través de las nubes grises

que impasibles flotan en el cielo.

 

No volverás a pisar,

la tierra blanca como tus huesos,

ni en tus manos sostendrás el jilguero.

 

Y de tu corazón ya no brota la llama,

ni de tus ojos la dulce caricia, nunca más.

Justo ha pasado un año, como si hubieran sido mil.

Después de todo, ya no importa,

porque te has ido, sin de verdad haberte ido

para siempre.

 

La muerte es ese lugar sin límites

dónde la tierra blanca yace como un polvo

que se acumula sobre los caminos del olvido,

dónde el sol se oculta detrás de los cerros.

 

Todo parece ser vacío,

como si al vacío le faltara el vacío,

como si a la tierra blanca le faltara el polvo blanco.
Si has andado por la tierra blanca

sabrás que las hojas y las flores y las nubes

también son blancas.

 

II Tierra verde

 

Aquí yacen las esperanzas,

después del abismo y laberinto,

después del desierto

y la desesperanza

aquí continua el camino,

el mismo camino

que tiene el mismo final.

 

Pero yo no soy el mismo

y también lo soy,

cómo las flores, el pasto y los árboles.

 

Cómo la tierra verde

que renace y crece,

es tan nueva y eterna,

la tierra verde,

dónde también las piedras son verdes.

 

He renacido de mí mismo

tres años después de la muerte

he nacido de la tierra verde,

allá arriba de los tres eternos cerros,

en la fotografía de la tarde
que hacen los chiquillos y los perros
mientras juegan en las calles del pueblo.

 

 

III Tierra roja

De la arcilla venimos:

del polvo eres.

Y a ella vamos:

en polvo te convertirás.

 

En este viaje,

donde lo importante es el viaje,

es la tierra roja

con la que se moldea la vida.

 

En medio hay colores y canto

y sangre y lucha,

nunca te rindas.

Es la tierra roja,

después de la tierra blanca,

de ella, con el tiempo,

puede nacer la tierra verde

 

Aquí es donde todos venimos,

entre las piedras,

cargando sobre la cabeza y espalda

con miedo y con dudas,

guardando en la memoria

las luchas y batallas,

los éxitos y fracasos,

dónde todo pasa.
Al final, todo se resquebraja

y de nuevo empieza,

poco a poco,

hasta que se cierran los huecos

del cuerpo y del alma

y bruñimos el corazón.

 

En horno cocemos al hombre

hasta que se forja y endurece.
Al final del camino de la tierra roja.

martes, agosto 12, 2025

Nunca volverás

"Al lugar donde has sido feliz no deberías tratar de volver"
-Joaquín Sabina-

Hoy, después de 20 años regreso a está, la que fue mi casa (aún lo es). Pero no es la misma casa (y sí lo es), me refiero a esta Facultad de Contaduría y Administración (FCA) . Yo, no soy el mismo y sí lo soy. Esto me hace pensar en muchas cosas. Principalmente me doy cuenta que nunca volveré a esa facultad, aunque de nuevo esté aquí. Nunca volvere a encontrar los amigos que aquí encontré, ni vivir las cosas que aquí viví, ni a enamorarme cómo lo hice en ese entonces... Recuerdo lo que escribió Sabato: "todo tiempo pasado fue peor". No es que ese pasado haya sido malo, pero yo espero que el futuro sea mucho mejor.  Definitivamente fuí feliz, muy feliz. Pero creo que puedo seguir siendolo y ser más feliz aún. No, no serán los mismos viajes, ni las mismas personas. 

Cómo siempre lo he pensado, no existe algo que puedas llamar "...de la vida" quizá cuando llegues al último día de tu vida, cuando hayas pasado muchos años al lado de aquello que quieres, quizá podrás decir que eso es "... de tu muerte" 

Empece este post con un dejo de nostalgía, extrañando todo lo que viví aquí. Y sí lo extraño, extraño ese  que yo era, pero ya no lo soy y no lo volveré a ser, pero como dijera sabina: 




 



lunes, agosto 04, 2025

Finales: 20 Años despues

Hace 20 años escribí lo siguiente:

"Estoy seguro que todo aquello que tiene un comienzo, también tiene un final. Y pronto será el final de los ultimos cuatro años y medio"

Uno piensa que cuando decimos final es algo definitivo, irreductible, total. Pero el final del que hable hace veinte años, no lo fue de ese modo, sino que lo sigue siendo. Es un continuo final, pero no es una despedida, no es algo terrible o malo, no es cómo la muerte.

Algo que afortunadamente NO TERMINA es nuestra amistad. 

Ese fue el final de una etapa. NO DE NUESTRA AMISTAD.  Hoy más que nunca estoy convencido de que los amigos son esa familia que SI escogimos. Ustedes lo son para mí definitivamente (mi familia). Me siento agradecido de que ustedes me hayan escogido a mi, yo también a ustedes. 

Hoy, voy a hacer en mismo ejercicio que hice aquella vez, tratar de escribir para cada uno de ustedes unas palabras.

Iván: no tengo palabras como agradecer tu paciencia. Que estés a mi lado siempre, que sepas perdonar de corazón mis fallas y ausencias. Que tú mayor cualidad no se basa en lo que sabes o eres capaz de hacer, sino en lo que eres capaz de aprender y puedes llegar a ser y hacer. Sobres todo te quiero y te admiro. Gracias. De verdad que me cuesta mucho trabajo decir con palabras lo que siento. Cómo si después de todo, de veinte años, aún no supiera que y cómo decirte las cosas. Mientras que tú me conoces a la perfección.

Luis: siempre he dicho que eres uno de los mejores seres humanos que conozco. No porque seas bondadoso o buena gente, porque SI lo eres. Sino porque he visto en ti cosas que quizá ni tu mismo has podido ver en ti. Y estoy orgulloso de llamarte mi amigo. Son esas cosas que no presumes, ni te vanaglorias, eso te hace todavía más grande. Agradezco que siempre y en todo momento estés al pendiente de todos nosotros. Que nos enseñes como es vivir feliz sin causarle mal a nadie.

Isra: Solo una vez te he visto enojado, yo lo provoque, por una causa tan insignificante cómo el trabajo. Y en cambio, admiro tu capacidad de ayudar a los demás, de mantenerte en el centro sin inclinarte hacía un lado u otro, sino ser firme y mantenerte allí, eso es ser valiente. Me gusta que armes rompecabezas y que escuches a Leonard Cohen. Gracias por darnos a casi todos, la oportunidad de seguir un camino en la forma profesional, desde que trabajamos en la SEP nos fuiste llevando hacia todos los rincones donde estamos. Quizá no te lo hemos dicho, pero en verdad GRACIAS.

Ruth: cómo te lo dije hace 20 años, no todos los días conoces a una mujer tan inolvidable cómo tú. En verdad eres inolvidable, pero por algo más que tú belleza o inteligencia, en verdad eres inolvidable por tú amabilidad, tú dulzura, tu bondad, tu empatía. Recuerdo esa vez que te operaron y fuimos a verte a tu casa con un ramo de flores porque Luis, justo cuando estábamos a punto de regresar, compro esas flores, entonces supe que siempre seremos amigos. Te quiero.

Jessica: Aún te debo los renglones torcidos de Dios, lo leí con mucho gusto, y no te lo devolví. También recuerdo que estabas tomando tu becaria en el IIMAS y yo iba a verte a tu casa para ayudarte con la programación. Ahora eres mamá y algo de lo que en verdad me hace sentir muy orgulloso de ti, es que has sabido forjar tu camino con dedicación, decisión, valor e inteligencia. Creo que (hasta el momento) eres la única que tiene maestría. Y de un modo, de ti he aprendido justamente eso, que hay que tener una visión clara y lejana de a dónde tiene que llegar uno, el destino no es algo que ocurre, es algo que uno mismo construye. 

Marco: cómo te lo dije hace veinte años eres un hombre grande y noble. Ese futuro brillante del que hable aquella vez es, ahora, este presente. Y estoy seguro de que en verdad es muy brillante, pero no me refiero a los éxitos de tu trabajo (que se que los has tenido) me refiero a ese increíble éxito de ser feliz con tu familia propia, tu esposa, tus hijos, tus padres y nosotros, tus amigos.

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A lo largo de estos veinte años muchas cosas han pasado, muchos de nosotros se han ido, no me refiero a la muerte física, sino que eso también es un tipo de muerte: el olvido.

Pero a ustedes los sigo teniendo a mi lado, conmigo, en el lugar más importante, en mi corazón. 

Le doy gracias a Dios por tenemos a ustedes, por saber que los seguiré teniendo otros veinte años más. Otros veinte años de final

Por último, cada una de estas palabras las escribi para todos, no solo para uno de ustedes, todas son suyas, les puse su nompre solo porque eso es lo que me inpiran, pero es la suma de todo lo que ustedes son para mi.

Les pido una disculpa si algo de lo que he dicho aqui está mal o equivocado.