viernes, mayo 01, 2026

Nostalgia de fin de siglo

"Y es que es la nostalgia
De fin de siglo
Y todo el mundo quisiera
El tiempo poder regresar
Y revivir los recuerdos
Y los buenos tiempos"
-Alejandro Lora-

Ha sido el año más, yo diría, fructífero, de mi vida, después del año más difícil de mi vida.  Recuerdo que hace muchos años estaba planeando la cena de fin de año con la FEFA, me acababa de comprar mi primer automovil (el puma negro, un cavalier del año 98), al día de hoy acabe el primer semestre de una maestría, acabo de mudarme a una nueva casa que es mía. En verdad estoy bien, con Dios, conmigo mismo. Estoy vivo. Recuerdo esa canción del TRI. de la cual coloque una epígrafe en este post. Siempre hay una nostalgia acerca de lo que consideremos como un pasado mejor. A ese respecto creo que Ernesto Sabato tiene razón cuando dice que "Todo tiempo pasado fue peor", y parecen esas dos posturas son diferentes, opuestas. Pero creo que ambas son correctas aunque no lo parece, lo que quiero decir es que por una parte preferimos elegir lo bueno del pasado. Eso nos hace valorar y darnos cuenta de lo que nos hizo felices, pero desde otra perspectiva, nos ata, nos condena a querer que las cosas sean siempre igual. 

Entender, del mismo modo, que "todo lo pasado fue peor" (cómo dice Sabato), significa que una parte de nosotros está dispuesta a vivir experiencias nuevas, lejos de ese pasado que quizá no nos trajo felicidad o infelicidad, es decir, no vivir atrapados o condenados a lo mismo del pasado, por muy bueno o malo que eso sea.

Hace unos días fui, otra vez a La Habana. Algunas veces he ido allí, al menos tres en el último año. Una vez fui con Ruth, mi amiga de la facultad y la carrera. Recordamos los "viejos" tiempos, sobre todo ese viaje fantástico a Acapulco (siempre Acapulco), dónde fuimos trece personas, uno de los tantos viajes a ese lugar. Siempre procuro regresar a la Habana (el café, no la ciudad), cómo bien dice Joaquín: al lugar al que fuiste feliz, no deberías tratar de volver. Y es verdad, la nostalgia nos hace regresar a esos lugares donde dejamos una parte de nosotros mismos, no por el lugar, sino por el significado. Yo sé que ese lugar no es el mismo, yo no soy el mismo, nada es lo mismo. Y, sin embargo, sí soy y es lo mismo. No, no soy el único que piensa esto, ya lo dijo Heráclito: "Nadie se baña dos veces en el mismo rio"

Es algo complicado para mí. Entiendo cuando Sabato escribe que todo tiempo pesado fue peor, porque de ese modo el futuro definitivamente es mejor. Esa es, desde mi perspectiva, la mejor manera de ser positivo (aunque parezca lo contrario), sin estar atado al pasado. No es correcto decir (así lo pienso yo): todo tiempo pasado fue mejor. Y parece que yo mismo lo hago, en muchos aspectos me aferró a ese pasado, y quizá si me aferro de él, simplemente procuro no olvidarlo, de allá vengo, allá no quiero regresar, pero allá soy yo mismo. Creo que tengo que aprender de esas técnicas orientales acerca de aprender a soltar...

Me refiero a que cuando tenía veinte años, yo me sentía un poco como Bukowsky, es decir "desesperado" un poco como Rimbaud y Kierkegaard, eso que se resume en la frase  "Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver"1

Cuando uno es joven y no percibe o no entiende cual es el otro extremo de todo (de la vida quiero decir, es decir la muerte), vivir en busca del futuro, a la expectativa de algo mejor (porque no creo que nadie viva esperado algo malo) En ese sentido todos (yo creo que todos) vivimos de manera intrépida, audaz, sin embargo a la vuelta de unos años todos (de nuevo es lo que yo creo) vivimos extrañando lo bueno del pasado, esperando volver a vivir eso bueno. Es allí donde radica lo trágico, esperemos vivir lo mismo, del mismo modo, incluso lo malo (no lo percibimos pero así es). 

Después de toda la enfermedad y recuperación que atravesé, he tenido que juntar las piezas rotas de mi propia vida, amigos, maestros, familia, lugares, momentos. 

Es cómo si una bomba hubiera estallado dentro de mi. Y ahora tengo que juntar las piezas rotas y dispersas. Pero los huecos, las ausencias que nunca van a ser llenadas, también son una lección y, a la vez, una oportunidad. La oportunidad de reconstruir mi vida sin estar amarrado a mi mismo, ojalá pueda utiilizar esa técnica llamada kintsugi2

Me doy cuenta que escribo con la técnica del rompecabezas, es decir, empiezo con una idea, una pieza y voy juntando ideas que ser parecen, al final no se si es de lo que quería hablar desde el principio, pero no importa, este es el resultado de ese rompecabezas. Ya lo he dicho varias veces: hay ficciones muy profundas....
 

1 (en inglés: Live fast, die young, leave a good-looking corpse) es una frase icónica de la cultura pop, erróneamente atribuida a James Dean. En realidad, fue pronunciada por el actor John Derek en la película de 1949 Llamad a cualquier puerta (Knock on Any Door).

2 El kintsugi (金継ぎ, unión con oro) es un arte japonés tradicional que repara cerámica rota utilizando laca urushi mezclada con polvo de oro, plata o platino. En lugar de ocultar las fracturas, esta técnica resalta las cicatrices, convirtiendo el objeto en una pieza más bella, resistente y única 


No hay comentarios.: