viernes, marzo 02, 2018

No hay peor despedida

Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…
- J Sabina-



Creo que no hay peor despedida que aquella en la que ya no hay palabras. Que aquella que no sientes como despedida, porque el final de algo es aquel en el que el futuro ya no importa.

No hay peor despedida que aquella que no duele, ni siquiera la muerte es una despedida, es, tan solo, la vuelta a una página. Aquello que te devora, te duele y te carcome hasta los cimientos de tu propia existencia, ese no es el final de algo, sino el anhelo de las cosas que aún están por suceder. Desde mi perspectiva, por supuesto equivocada, cuando te sientes herido, lastimado, traicionado, en realidad es sólo la parte de ti que cree que es importante, que cree que ha sido lastimada, traicionada, herida.  Un día Alicia me dijo que en realidad todo pasa, que tarde o temprano todo deja de importar y de doler. Cuando me lo dijo no le creí; pensé que en realidad deberían existir cosas cuya perdida deberían doler hasta el alma y para siempre, creo que si existe ese dolor, en realidad proviene de uno mismo, es decir, del interior; las acciones de nuestros semejantes que creemos nos hieren y lastiman, en realidad son solo un reflejo de nuestras propias carencias, de nuestros fracasos.


Si algo te duele, no es el final, si sigues pensando en ello, no es el final. El final es mudo, oscuro, silencioso, es algo que no percibes, es indoloro, invisible.


Quisiera revisar nuevamente lo que he escrito, pero esta es una de esas cosas que así como me han salido se quedan.

jueves, marzo 16, 2017

Apuntes

"Siempre hay algo auténtico oculto en toda falsificación"
-Claire (La miggliore oferta)-

Me quedo con la imagen que coloco en este post, el momento en que el protagonista de la película se ve a si mismo, reflejado en el monstruo que es, en la deformidad que ha sido su vida, en su propio reflejo, el real quiero decir.

Hace un par de días pude ver esta película. hay varias anotaciones que quiero describir:

1) Durante el desarrollo de la historia, Virgil encuentra tiradas las piezas del autómata, unas aquí, otras allá, esas piezas lo representan a él, no sabe en realidad qué son o de cosa forman parte, pero intuye que tienen un gran valor. Cada uno de nosotros, en muchas ocasiones vivimos así, desperdigados, sin darnos cuenta de quienes somos en realidad y del enorme valor que poseemos.

2) Robert ayuda a Virgil a ensamblar el automáta. Como sucede generalmente, somos incapaces de vernos a nosotros mismos, de entendernos y analizarnos.

3) En uno de los momento mas importantes de la película, Claire le dice a Virgil "Si algo nos llegara a suceder, quiero que sepas que en verdad te amo",  como bien se explica en la película, incluso ante cualquier engaño, siempre existirá algo autentico, el amor de Claire era lo verdadero de su falsificación.

4) Aunque no lo parezca, lo mejor que le pudo suceder a Virgil es el engaño de claire, porque le quito todo lo que le importaba, todo lo que lo hacía un autómata, un ser vacío y sin vida, es en realidad el engaño el que lo salva de la prisión de si mismo. La traición lo despoja de su armadura. No es el amor que siente por Claire lo que lo hace libre, ese amor es solo la consecuencia de haberse liberado.

5) En otro momento de la película Virgil le dice su amigo Billy: "El amor por el arte y saber sujetar un pincel no te convierten en artista. Necesitas un misterio interior y eso, mi querido Billy, tú no lo has poseído nunca", en realidad habla sobre si mismo, 


martes, septiembre 13, 2016

A propósito de la marcha por la familia

"Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.

Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado."
Lucas 15:11-32.

Cada que leo este fragmento del evangelio, me hace ver lo que creo es la verdadera naturaleza del hombre: Por una parte el "mal hijo", despilfarrador, desobligado, etc. y por otra, el "buen hijo" pero ambos pecadores, uno por la debilidad de la carne y el otro por la debilidad de su orgullo. 

Solo quienes hemos pecado gravemente, entendemos que el arrepentimiento por haber ofendido es el peor castigo. La culpa silenciosa que carcome cada momento por las faltas que hemos cometido es, en si misma, la cicatriz que señala nuestros errores. 

Quisiera llevar esta parábola a un acontecimiento reciente, la llamada marcha por la familia. ¿Qué es una familia?, cito nuevamente las palabras de Jesús: "Entre tanto, llegaron sus hermanos y su madre y, quedándose afuera, enviaron a llamarlo. Entonces la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: «Tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan». Él les respondió diciendo: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?» Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: «Aquí están mi madre y mis hermanos, porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre»."

Considero que no es solamente el vínculo sanguíneo, filial, fraternal o erótico lo que constituye una familia, sino que, como bien lo enseña Jesús, todo aquel que hace la violuntad de Dios, es padre y madre y hermano y hermana.

Me alegra que existan muchas familias constituidas por hombres y mujeres, y que ellos como "buenos hijos" obedezcan a su padre, por que si han cumplido la voluntad de Dios, ya tienen todo lo que es del padre. pero una marcha como esta, refleja el mismo orgullo herido del buen hijo en la parábola. ¿A caso Jesús no enseñó: ama a tu prójimo como a ti mismo?

Pero me alegra más que existan otro tipo de familias, las constituidas por seres humanos que se aman y respetan, que cumplen la voluntad de Dios sin importar el sexo del cual están constituidas dichas familias.

Deberíamos salir a marchar, pero arrepentidos del daño, del dolor, de la indiferencia, de la discriminación que causamos, no solo a gays, lesbianas, homosexuales, transexuales, etc. sino a todos, a los pobres, a los enfermos, a los que no tienen hogar, a los animales, a los esclavos, a la naturaleza que herimos día a día.

Deberíamos marchar y pedir perdón a Dios por nuestras enormes faltas, por no mirar el tronco en el ojo propio antes que la paja en el ajeno.

Por que con la vara que medimos seremos medidos y sólo si estamos libres de pecado podremos tirar la piedra.

Más de dos mil años y no entendemos que no hay camino para el amor, el amor es el camino

miércoles, abril 29, 2015

Escribir

He tratado de regresar aquí y escribir, porque -y esto es algo meramente personal- escribir no es un simple ejercicio sobre el pensamiento y la coordinación ojo-mano-idea, sino que, escribir es una forma de escarbar dentro de mi mismo, una forma de desenterrar algo. no sé que, nunca lo he sabido y ya lo he mencionado antes. Para mi, este asunto de sentarme y decir cosas, tiene que ver con dejar de mentir, es decir, dejar de ser la persona que todos conocen y que es real, pero que también no lo es, sino que, solo soy lo que ven que soy. En cambio, al estar aquí, y detenerme a pensar cada palabra que escribo, a fin de decir exactamente lo que quiero decir, es un reto, el reto de inventar cada palabra y acomodarla en el orden preciso y que a su vez signifique algo y, sobre todo, que ese algo sea algo sincero, algo que sea verdaderamente yo, aunque sea una invención. 

He visto muchas veces, en reproducciones, esa escultura de Miguel Ángel llamada La piedad y cada vez que la veo, pienso que en realidad lo estoy viendo él, quiero decir que es algo creado por él, pero que, a su vez, lo muestra verdaderamente a él. Trato sinceramente de hacer eso mismo en las cosas que escribo. Pienso que por eso a veces tardo tanto en escribir algo, lo que sea, porque vencerse a uno mismo, es decir, dejar de mentir sobre uno mismo, escarbar en lo profundo de quienes somos, es, al menos para mi, una tarea difícil. 

Mañana es día del niño y quiero traer a colación un recuerdo muy personal, acerca de cuando yo era niño. No recuerdo exactamente el año, quizá era mil novecientos ochenta y ocho u ochenta y nueve. Era un día como estos, es decir, iba a ser día del niño. Recuerdo que no eramos miserables, pero como la mayoría de las familias por aquella época, nos faltaba el dinero. Mi mamá nos dijo que íbamos a ir a la bodega Aurrera y que nos compraría un juguete, "pero un juguete sencillo" dijo porque no tenía mucho dinero. Así que fuimos y yo escogí una pluma que disparaba un pequeño chorro de tinta, que al derramarla sobre la ropa o cualquier superficie, hacía creer a la gente que ésta se manchaba, sin embargo a los pocos minutos, la tinta desaparecía, era una broma, naturalmente, pero ese pequeño regalo ha quedado profundamente grabado en mi memoria como una de las cosas mas maravillosas que mi madre ha  hecho por mi.

Ojalá todos tengamos recuerdos así de bellos sobre nuestra infancia

martes, abril 14, 2015

La escena de los hielos

Para Javier Hernández

Como canta Sabina, se llamaba, Dolores.... Yo recuerdo que la tarde era justo como ella, luminosa y radiante, pero con unas nubes oscuras y grises que amenazaban con su lluvia fría. Estábamos comiendo en un Sanborns de la calle de Salamanca, habíamos ido allí porque estaba cerca de su casa. Yo tenia una tos infernal, como siempre... La mesera llevó las bebidas y la mía era un vaso con agua de limón, como recuerdo que en el exterior del vaso se habían formado gotas de agua, producto de la condensación, el interior del vaso tenia varios hielos. Justo cuando había colocado el popóte y estaba a punto de beber, ella quito el vaso de mis manos y le dijo a la mesera que me cambiara la bebida por una sin hielos. Y justo en ese momento, me enamore de ella. Esta escena ha quedado registrada en mi memoria como la escena de los hielos. Fue un gesto tan pequeño pero tan importante que cambió mi forma de quererla. Para mi, en ese pequeño momento, ella se preocupó por mi, hizo lo que nadie nunca había hecho, y lo más importante, me enseño como se siente que alguien te quiera, que le importes a alguien, aunque sea en una cosa tan sencilla como procurar que no te mueras de tos por beber algo frío.

Las cosas no fueron como yo esperaba que fueran, pero esa es otra historia, lo que quiero contar es que, a lo largo del tiempo, en las conversaciones con mis amigos -hombres quiero decir- cada uno tiene sus propias escenas, momentos que les permitieron sentir que eran comprendidos, como cuando Sabato escribe que Juan Pablo Castel se sentía "comprendido" por Maria Iribarne en la famosa escena de la ventana.

Sin embargo, después de algún tiempo, uno se da cuenta de que ese pequeño instante puede ser, incluso, un espejismo, algo que solo existió en ese momento.